domingo, 2 de junio de 2013

Valle del Genal

El Valle del Genal es un lugar con increíbles paisajes naturales. Se sitúa en plena Serranía de Ronda, con una extensión aproximada de 485 km cuadrados. Debe su nombre al río Genal, de aguas limpias y cristalinas.
El valle se divide en Alto y Bajo Genal, e integra quince municipios:
Forman parte del Alto Genal: Igualeja, Pujerra, Parauta, Cartajima, Júzcar, Faraján y Alpandeire.
Y del Bajo Genal: Atajate, Benalauría, Algatocín, Benadalid, Benarrabá, Gaucín, Jubrique y Genalguacil.

Este bonito paraje se encuentra solo a una hora de casa, por lo que nos hemos escapado allí algún que otro fin de semana. Solo hemos visitado los pueblos del Bajo Genal, pero tenemos en mente volver próximamente y descubrir la otra parte.
Estos son los pueblos que conocemos:

Gaucín. Es el primer pueblo que encontramos en la carretera que va desde el Campo de Gibraltar hasta Ronda. Es un pueblo con mucho encanto, con sus casitas blancas  y rodeado de vegetación. El pueblo se encuentra bajo el castillo del Águila.


Esta es la Fuente de los Seis Caños, que se encuentra en el centro del pueblo, es barroca y data de 1628:


En 2008, se desarrolló en el pueblo un proyecto para atraer al turismo llamado "Salamanquesarte", las calles se llenaron de salamanquesas pintadas por los artistas y habitantes del pueblo, al igual que se hizo en Zurich con vacas suizas. Aún podemos encontrarlas en las paredes de las casas del pueblo, es divertido recorrer el pueblo en busca de ellas:




Como podemos leer en este azulejo, Guzmán el Bueno murió en esta localidad:


Siguiendo por la carretera, encontramos una bifurcación que nos lleva a Benarrabá.
Si continuamos por la carretera principal, la A-379, llegamos a Algatocín, pero antes podemos hacer una parada en el Mirador del Genal:


En esta ocasión fuimos con nuestro buen amigo Manolo. Desde este mirador se pueden observar varios pueblos del valle.




Algatocín cuenta con casi 900 habitantes. Sus calles son empinadas, estrechas y sinuosas. Por favor ¡que a nadie se le ocurra recorrer el pueblo en coche! llegamos a un punto sin salida y las pasamos canutas para poder dar la vuelta y salir de allí.


Un día de verano nos alojamos con mis hermanos en el camping Salitre. Hay dos campings en los alrededores de este pueblo. Tiene una piscina y estuvimos muy tranquilos, no había apenas gente.




Nemo no podía faltar en este viaje.

Si continuamos por la A-379 llegamos a Benalauría y después a Benadalid.





Sus calles y casas conservan el típico ambiente rural de los pueblos de la Serranía de Ronda.

Benadalid es un pequeño pueblo de tan solo 270 habitantes. Lo más representativo de este pueblo es su castillo-cementerio.
El castillo es de origen romano, según algunos historiadores, y claramente de origen árabe para otros que sitúan su construcción entre los siglos XIII y XIV.
En el siglo XVII pasa a manos de la Casa de  Medinaceli, cuyos propietarios lo cedieron al ayuntamiento en 1827 para la ubicación de un cementerio. En la actualidad, además de cementerio, su entorno sirve de escenario para las representaciones de las Fiestas de Moros y Cristianos, que tienen lugar en agosto.



Si al salir de Algatocín tiramos por la MA-536, en vez de por aquella que va a Benadalid, llegamos a una carretera sinuosa que llega a Jubrique.
Pero a mitad de camino encontramos una bifurcación que nos lleva a Genalguacil.
Es un pueblo muy original, sus calles están llenas de obras de arte, por lo que recibe la distinción de "pueblo-museo". Cada dos años, artistas de todas partes se reúnen en la localidad para realizar distintas piezas de arte que luego dejarán expuestas de manera permanente en sus calles. Es un auténtico museo al aire libre.















LLegando a Jubrique, pasamos por la Venta San Juan, un restaurante para comer buena  carne y cuya especialidad son los postres caseros. Está situada junto al río y muchas personas paran allí para bañarse. Y eso hemos hecho nosotros en dos ocasiones. Junto al río y la venta hay también un camping.




El valle es un paraje increíble que hay que conocer, en verano es también una buena alternativa a la playa y bastante más económico y tranquilo. Este verano espero que nos escapemos algún fin de semana y conozcamos la otra parte del valle, sobre todo tengo ganas de visitarJúzcar, que desde 2011 es el pueblo pitufo, con todas sus casas teñidas de azul. 



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