Roma es una ciudad que llama la atención a todo el mundo, por su historia, sus monumentos, sus museos... y la verdad es que es preciosa, pero si hay algo que a mi me llama la atención de Italia ¡es la comida! Poder disfrutar de un buen plato de pasta, una pizza hecha al horno, una lasaña, un tiramisú, helados cremosos... ¡se me hace la boca agua!
Y como Roma es tan conocida pues me limitaré a poner algunas de las fotos que más me gustan de las que tenemos, pero no a explicar los monumentos.
Lo que sí voy a hacer, en esta ocasión, es hablar de los sitios en los que comimos.
He ido tres veces a Roma, aunque la primera era pequeña, tenía diez u once años, así que no me acuerdo.
En 2011, fui con mi madre y el año pasado, en mi luna de miel, estuvimos unos días allí también.
En primer lugar, mencionar el restaurante Naumachia, cerca del Coliseo, vía Celimontana, 7.
Antonio aún me recuerda los espaguetis a la pimienta que se comió allí. Siempre que voy a un sitio leo el foro www.losviajeros.com y apunto los sitios que la gente recomienda, y este fue uno de ellos.
Este restaurante es muy frecuentado por italianos, que van allí al mediodía cuando salen del trabajo, y eso es importante, que acudan los lugareños y no solo turistas.
Pedimos de entrante unas arancini di riso, que ya las había probado en España, y están muy buenas. Es un plato típico siciliano, son bolas de arroz, rellenas de carne picada, aunque las hay de otros rellenos, y rebozadas, una especie de croquetas de arroz. Estaban bastante buenas.
Antonio comió bucatini a la pimienta:
Las fotos hablan por sí solas, jeje.
No recuerdo cuanto salió la comida, pero fue un precio medio. El local es agradable, nuestra mesita daba a la ventana y estuvimos muy a gusto.
Otro sitio que me gustó mucho fue el restaurante Piccolo Buco, muy cerca de la Fontana di Trevi, vía del Lavatore, 91.
Fui con mi madre y repetí cuando fui con Antonio porque la pizza me encantó. Tienen, como en todos los restaurantes de allí, horno de leña y además lo tienen a la vista, puedes ver cómo se hace la pizza en el horno.
Con mi madre comimos una ensalada y esta pizza. con un vino blanco:
Creo que la ensalada, la pizza para compartir, un tiramisú y la botella de vino, fueron 35 euros. Es la mejor pizza que he comido nunca.
Sin embargo, cuando fui con Antonio no me volvió a parecer la mejor, no se si fueron las expectativas tan grandes que me había creado por el recuerdo. La pizza que pedimos fue esta:
Los postres con sabor a café no me suelen gustar pero este tiramisú estaba de vicio.
Con mi madre fui a La Montecarlo, un restaurante también popular entre los romanos. Está situado cerca de la Piazza Navona, en Vicolo Savelli, 13. Está recomendada por la guía trotamundos desde 1995, podemos ver en la puerta del local las placas de recomendación. No es un sitio tranquilo, los camareros corren de un lado para otro, gritan a la cocina... pero esto le aporta gracia al sitio. Está siempre lleno, las mesas son muy pequeñas para ahorrar espacio. El precio es económico.
Nosotras pedimos pasta, carbonara y amatriciana.
Sirven las comidas en bandeja:
De entrante pedimos bruschetta, y en este sitio no me gustó nada, traían frijoles. En cambio, he leído que las frituras, entre ellas flores de calabacín, de entrante también, están muy buenas.
Otro sitio muy popular es Da Baffeto, una pequeña pizzería muy antigua, en Via del Governo Vecchio 114. Cerca de la Piazza Navona.
Es bastante popular en la ciudad, el sitio es pequeño y cutrillo. Siempre hay muchísima cola, de incluso una hora, aunque yo fui temprano y no esperé.
El dueño tiene muchas fotos en las paredes con personajes famosos italianos.
La verdad es que me decepcionó un poco, al ser tan popular esperaba más pero aún así está bueno.
Te sientan con otros comensales para ganar sitio así que intimidad poca. Sus pizzas tienen fama de ser las mejores de Roma, la masa es finísima. Es bastante económico.
Pedimos bruschetta, que estaba buena pero si luego se toma pizza no tiene mucho sentido este entrante, ya que es muy parecido:
Y luego una pizza aunque no tengo foto. De postre panacotta, que la verdad es que no me hizo mucha gracia. En el crucero que hicimos después, la naviera era de una compañía italiana, MSC, pusieron una noche una panacotta que esa sí que estaba para chuparse los dedos.
Bueno estos eran los restaurantes que quería señalar, comimos en otros también pero no merece la pena recomendarlos. Estos en cambio sí, volvería a comer allí si voy de nuevo.
Estas son algunas de las fotos que nos hicimos en Roma, de la que guardamos recuerdos estupendos:
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