Para nuestra luna de miel estuvimos viendo muchos destinos, Bali era mi favorito pero teníamos poco presupuesto y eran muchas horas de avión para solo poder estar allí doce días...
Tenía claro lo que no quería, ¡un crucero! siempre he pensado que no me gustarían porque quiero poder disfrutar de un sitio con tranquilidad y poder cenar allí y ver la vida que tiene la ciudad. Pero después de barajar muchos destinos y ver que se salían de nuestras posibilidades, me decidí a echarles un vistazo.
Los miré en la página de Nautalia, que ya te dicen el precio final y las ofertas son buenas. Luego cuando me decidí por uno fui a varias agencias para comparar precios y Nautalia era la que me ofrecía el mejor. Y que conste que no me llevo comisión por decir esto, jeje.
Cuando me puse a buscar, lo primero que miré es que las ciudades que visitara no fueran muy grandes ya que un solo día es muy poco tiempo para ver una ciudad y me quedaría con ganas de más. Los cruceros que pasan unas horas en Roma, por ejemplo, tienen que ser una faena para quien no haya ido anteriormente, pues verá cuatro cosas y una ciudad como esa es para conocerla a fondo.
Decidí coger primero unos días por libre en Roma y en Venecia, que cogí por internet y con la agencia solo contraté el crucero, los traslados y todo lo hicimos por nuestra cuenta. Embarcamos en Venecia, estuvimos siete noches a bordo y al llegar fuimos a Pisa, último destino de nuestro viaje. Así que al final nos salió un viaje muy completo.
El crucero que elegimos hacía la siguiente ruta:
- Venecia
- Ancona (Italia)
- Corfú
- Santorini
- Atenas
- Argostoli (Isla de Cefalonia)
- Kotor (Montenegro)
Todas son ciudades no muy grandes, salvo Atenas, que se pueden ver en un día, aunque está claro que siempre te quedas con la miel en los labios y quieres más. Pero lo bueno es que si alguna ciudad te ha gustado mucho pues puedes plantearte volver en otra ocasión. Por ejemplo, ahora que he visitado Atenas diré que ya no hace falta que vaya nunca más, no me gustó nada. A Santorini, en cambio, sí me gustaría volver y descubrimos que Montenegro es un país alucinante que merece mucho la pena.
Nuestro barco era el MSC Armonía.
A parte de la ruta, lo que más me gustó es la buena oferta que pillamos. ¡Nos salió 789 euros los dos! Claro que era final de septiembre, principios de octubre, pero aún así fue muy barato.
Nos acogimos a la oferta bingo, que consiste en que no tienes el número de la habitación hasta que embarcas, pero como de todas formas íbamos a coger camarote interior, ¡qué más nos daba saber el número! e incluso si no queda ninguno libre en interior te pueden dar exterior. Pero no tuvimos tanta suerte...
Fue una buena oferta porque conocimos a gente que estaba en nuestro mismo pasillo y le había salido algo más caro.
Lo que sí cogimos fue un paquete de bebidas que nos salió 300 euros en total para los dos, ahí estaban incluidas todas las bebidas que quisieras, cócteles, botellas de vino durante la cena o el almuerzo, batidos de todas clases... Había cosas que no podías beber pero era algún cóctel más sofisticado, vamos algunas tonterías solo.
Si no cogías el paquete, cada vez que tomases una bebida a bordo te cobraban un suplemento del 10% por servirla. Merece la pena cogerlo aunque no se beba mucho alcohol pues los zumos y batidos también son carillos.
El barco, en general estaba bien, no es un barco lujoso, tiene una piscina normalita, la decoración algo antigua quizás, y poca cosa que destacar... el camarote estaba también bien.
Pero dentro de MSC hay muchas categorías de barco. Yo hablo del Armonía.
Sin duda lo que más me gustó fue la comida.
Al ser un barco italiano la comida era italiana, y ésta es mi favorita, así que me puse las botas con los risottos, lasañas, pasta de muchas clases, postres... aunque también había otras comidas, como musaka el día después de pasar por Atenas, carnes, ensaladas... y en mi opinión todo estaba exquisito.
Al mediodía se puede comer en el buffet libre o en el restaurante, a la carta. El buffet no me gustaba nada pero el restaurante era buenísimo, la única pega es que solo podías ir hasta las 14:30 creo recordar. Las excursiones eran siempre por la mañana y hasta el mediodía, así que comimos todos los días en el barco.
Al mediodía te sientas donde quieres y por la noche tienes una mesa concreta asignada, con los mismos comensales todas las noches. Allí pudimos conocer a las maravillosas argentinas Mary y Lilly, hicimos buenas migas y hemos seguido guardando el contacto.
La mayoría de cruceros hacen paradas más largas, las nuestras fueron de unas cuatro o cinco horas, pero nosotros lo agradecimos porque así descansábamos toda la tarde, que en Roma y Venecia no paramos ni un segundo y al llegar al barco estábamos muy cansados, nos alegró tener tiempo para descansar y disfrutar de nosotros. Además podíamos comer en el barco siempre y no teníamos así que pagar la comida fuera.
Lo que no cogimos fue ninguna excursión, decidimos hacerlas por nuestra cuenta pues las del barco son muy caras y salvo Atenas, que el centro quedaba lejos, las demás al bajarte del barco ya estabas en el centro. En Atenas sí aconsejaría contratar la excursión pues es una ciudad caótica y el puerto queda muy lejos de la Acrópolis, fue una odisea llegar en transporte público, así que no estaría mal cogerla, aunque otros lo que hicieron es coger el bus turístico, el típico rojo de todas las ciudades y esa opción sale más barata que la excursión y es buena forma de llegar allí también.
Como era un barco italiano, la mayoría de la gente que iba a bordo eran italianos, españoles había pocos, pero por la noche te sientan con personas que hablan tu mismo idioma y por eso pudimos conocer al resto de españoles que viajaban con nosotros. Hicimos buena amistad con la pareja madre-hija argentinas, como he mencionado antes, y también con Jesús y Charo, que estaban también de luna de miel, se habían casado como nosotros el 22 de septiembre y venían de Montilla (Córdoba). Echamos buenas risas y compartimos muchos ratos, lo que hizo que el viaje fuera aún mejor.
Nuestra experiencia con MSC fue muy buena, el personal era muy simpático y atento, los espectáculos de teatro estuvieron muy bien, sobre todo los de circo, las comidas y bebidas estaban buenísimas... Y todo por mil euros, bebida incluida.
Tengo amigos que han ido a barcos mucho más lujosos, de Royal Caribbean, y el barco es alucinante, sin embargo no tienes la posibilidad de coger paquete de bebidas y cada copa vale 9 eurazos, con lo que al final te gastas mucho más. Ya es cuestión del bolsillo de cada uno.
Pullmantur es una compañía española y por lo tanto viajan muchos más españoles, si lo que se busca también es hacer amistad y tiene las bebidas incluidas en el precio.
Yo sin duda repetiré la experiencia y volveré a hacer un crucero, espero que dentro de poco, ya que es una buena opción para ir con niños, aunque sean pequeños, porque no se cansan mucho y a bordo hay actividades para ellos. Hay muchas compañías en las que los niños van gratis. Levantarte en una ciudad y al día siguiente estar en otra diferente y ni haberte enterado es todo un lujo.
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