lunes, 20 de mayo de 2013

Bruselas

Bélgica es uno de mis países favoritos. Me gusta mucho la arquitectura de los monumentos, la gastronomía (¿qué hay mejor que beber cerveza, comer patatas fritas, tomar gofres y bombones?), la capital es una ciudad con vida y al caer la noche sigue estando animada. He tenido la suerte de poder ir en tres ocasiones, con Antonio, al año siguiente con mi madre y el año pasado con mis alumnos.

Su capital, Bruselas, es el corazón de la Unión Europea, alberga la sede del Parlamento Europeo, la Comisión y el Consejo europeos, así como la OTAN y grandes empresas internacionales. Sin embargo, también conserva sus edificios antiguos y sus calles de adoquines.

La Grand Place es el lugar más famoso y animado de Bruselas. Es uno de los conjuntos arquitectónicos más bellos de Europa. Los edificios que la rodean son muchos y tan bonitos todos que uno no sabe hacia donde mirar. Estos son algunos de ellos:

- El ayuntamiento (l'Hôtel de Ville) es la joya arquitectónica más importante y más antigua de la plaza, data de 1459. 


- La Casa del Rey (la Maison du Roi): durante muchos años fue el lugar de residencia de los monarcas reinantes. Hoy en día es un museo que alberga pinturas del siglo XVI, algunos tapices, y sobre todo los trajes que forman parte del guardarropa del Manneken Pis.



- Casas gremiales:




Vistas desde el famoso bar "Le roy d'Espagne", que tiene en su fachada un busto de Carlos II de España, soberano de Bélgica en el siglo XVII. Además de las hermosas vistas, hay mucha variedad de cervezas y la decoración está muy cuidada:





Una buena excusa para volver a esta ciudad es que en verano, cada dos años, la plaza se cubre con un enorme y asombroso tapiz floral de 77x24 metros. Cada año que se realiza se elige un tema distinto y más de cien voluntarios crean esta maravilla con más de un millón de flores. Se puede observar desde lo alto de la torre del ayuntamiento:



(Ambas fotos son cogidas de internet)

Una de las calles que salen de esta plaza llevan al Manneken Pis ("hombrecito meón"), es el personaje más célebre de la ciudad y sorprende a todos por su pequeño tamaño. Existen muchas leyendas sobre su origen. Los fines de semana o días festivos lo visten con trajes. De las tres veces que he ido, una no llevaba traje, otra se vestía el domingo con el maillot del Tour de Francia, que comenzaba ese mismo día, y otra iba vestido de San Nicolás. En Bélgica es este santo quien trae los regalos navideños a los niños, en vez de los Reyes Magos, y es el 6 de diciembre cuando pasa por las casas trayendo regalos. Como fuimos para el puente de la Inmaculada pudimos ver a San Nicolás en la Grand Place visitando a los niños:

                                            



También hay una versión femenina "Jeanneke Pis", en una bocacalle de la rue des Bouchers, la calle de los restaurantes, en la que no puedes caminar sin que te asalten cada dos segundos para que elijas comer en el suyo:



Por lo visto, también hay un perro meón pero no lo sabía cuando fui.

La ciudad es capital del cómic (Tintín, Lucky Luke, Los Pitufos, Spirou, Marsupilami... son de autores belgas) y esto se palpa en sus calles, hay más de cuarenta murales en las fachadas de los edificios de la ciudad, aunque yo solo me he topado con dos:
                                            


Hay una ruta que pasa por todas las fachadas con murales.

El atomium para Bruselas significa lo mismo que la Torre Eiffel para París, ambos se crearon para una exposición universal y aunque criticados en un primer momento, se han convertido en el mayor atractivo turístico de cada capital. Representa un átomo de hierro ampliado 165.000 millones de veces. Tiene 102 metros de altura, las esferas están comunicadas entre sí por escaleras mecánicas, que todo sea dicho dan un poco de claustrofobia. Dentro hay exposiciones temporales y permanentes, son bonitas las vistas de la ciudad, pero a mi parecer no es que merezca mucho la pena subir:






Otros monumentos de la ciudad que merecen la pena visitar son la Catedral de San Miguel, de estilo gótico y las Galerías Saint Hubert, donde podemos encontrar tiendas exclusivas, restaurantes, cafeterías e incluso un cine:



A las puertas de las galerías vimos a esta pareja tocando este instrumento tan original:




Y por supuesto, uno de los mayores atractivos de la ciudad es la gastronomía. 
Los mejillones con patatas fritas es el plato típico por excelencia de la gastronomía belga:


Bélgica es el primer productor de cerveza del mundo. Algunas de las más conocidas son: Leffe, Chimay, Duvel o Stella Artois:

                            

La fama de sus chocolates es más que merecida. Las calles están llenas de tiendas de bombones. Leonidas es relación calidad/precio la que más me gusta, otras más caras y famosas son Godiva o Neuhaus. En esta foto, escaparate de Corné Port-Royal:


También son muy conocidos los gofres belgas, en la calle donde se encuentra el Manneken Pis hay muchos sitios donde los venden. El precio depende de lo que le añadamos pero no son nada caros:



Quiero destacar un pub para tomar cervezas que me encantó, se llama "Au bon vieux temps" y la entrada es por esta mini puerta, hay un pasillo y se encuentra al fondo. El interior es como una iglesia, con una bonita vidriera y una virgen. Hay gran variedad de cervezas, se encuentra muy cerca de la Grand Place:



(Foto de internet para mostrar la vidriera)



Con mis alumnos también visité el Parlamento pero borré las fotos por accidente. Hay que ir en metro pues queda lejos del centro. Es interesante hacer la visita guiada y conocer el hemiciclo.

En cuanto al alojamiento, he estado las tres veces en hoteles distintos. 
La primera vez, nos alojamos en el NH Atlanta. El hotel está muy bien, nuevo, muy cuidados los detalles, se encuentra en el centro aunque a diez minutos andando de la Grand Place, pero el paseo hasta llegar, por las zonas comerciales, es agradable:



La segunda vez me alojé en el Floris Hotel Arlequin Grand-Place, justo detrás de la famosa plaza, no hay mejor ubicación que esa. El hotel era más antiguo pero está bien también, aunque las paredes y moquetas no estaban tan cuidadas. Sin embargo las vistas al ayuntamiento desde la habitación y desde el comedor del desayuno, lo hacen muy recomendable:





La última vez era un hotel bastante bueno, fui con unos alumnos de mi instituto que ganaron un concurso de la Junta de Andalucía, todo el viaje estaba pagado. Sin embargo, no recuerdo el nombre pero se que era algo caro.

Y hasta aquí llega esta nueva entrada, también visitamos Brujas, que contaré próximamente.  Como ya he dicho, Bruselas me encanta, alguna que otra vez he leído en algún foro de viaje a gente decir que no tiene nada, y recuerdo haberme enfadado bastante pues para mi es una de las ciudades que más me han gustado. No suele estar entre las que la gente tiene como imprescindibles para ver alguna vez en su vida, y yo animo a que sí forme parte de esa lista.


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